lunes, 14 de diciembre de 2015

Roscón de reyes con nueces y vino marsala




¡Hola a todos!

Hacía mucho tiempo que no publicaba una receta en el blog por falta de tiempo, la tienda me tiene totalmente absorbida, pero se acercan las navidades y con mi equipo maravilloso de Megasilvita hemos decidido animaros a que hagáis un ¡Roscón de Reyes como dios manda! (o varios!)

No os podéis perder ninguna de las recetas de mis compañeros ¡porque son muy top!

Yo os dejo con la mía, primero tenéis que saber que un roscón como cualquier masa que necesite levados es muy lenta de hacer, pero os aseguro que muy agradecida, os prometo que merece la pena.


La receta se compone de tres partes (con varios tempos en cada fase) y os la explicaré por orden de ejecución, así que allá vamos:


1. Premasa (Ingredientes)

- 150 gramos de harina de fuerza
- 100 ml de leche
- 12 gramos de levadura fresca
- 1 cucharadita de azúcar


Preparación

En un vaso pondremos la leche junto con la levadura para diluirla, la leche debe estar tibia.

En un cuenco a parte, pondremos la harina de fuerza y realizaremos un hueco en el centro donde añadiremos nuestro vaso de leche con la levadura diluida, sólo tendremos que mezclar hasta obtener la masa, una vez la tengamos le haremos una cruz con un cuchillo en la parte superior, como si de un pan se tratase.

Esta bolita la pondremos en un bol lleno de agua tibia, la masa caerá hasta el fondo del bol cuando la sumerjamos, en este punto la dejaremos reposar unos 10/20 minutos, sabremos que lo tenemos listo cuando por arte de magia la bola de masa suba a la superficie (su tacto en este momento es esponjoso y muy blandito).

Reservamos la premasa y pasamos a la segunda parte, la más laboriosa.


2. Masa base (Ingredientes)

- 550 gramos de harina de fuerza

- 100 ml leche
- 20 gramos de levadura fresca

- Ralladura de un limón
- Ralladura de una naranja
- 3 huevos
- 200 gramos de azúcar
- 1/2 cucharada de sal
- 3 cucharadas de vino marsala
- 1 cucharada de vainilla

- 100 gramos de mantequilla
- 20 ml de agua de azahar

Preparación

En un bol grade pondremos la harina de fuerza previamente tamizada y reservamos.

En otro bol incorporaremos la ralladura del limón, de la naranja (muy bien picada y con precaución de evitar la parte blanca) los huevos, el azúcar, la vainilla, la sal y el vino marsala y batiremos hasta obtener una pasta homogénea, reservamos.

Ahora repetiremos un paso que ya hemos hecho en la premasa, que es diluir la levadura en la leche, aunque esta vez con más cantidad de levadura.

En nuestro primer bol donde tenemos la harina de fuerza reservada, haremos un hueco en el centro e incorporaremos el vaso con leche y levadura que acabamos de diluir, y acto seguido nuestra pasta del segundo bol, compuesta por limón, naranja, huevos, azúcar, vainilla, sal y marsala.

Mezclamos del centro hacia afuera.

En este punto añadiremos la mantequilla en pomada y el agua de azahar, amasamos sin miedo y vamos incorporando en pedazos nuestra premasa, obtendremos una masa pegajosa y nada firme después de unos cinco minutos de amasado.

Aquí ya tendremos la masa realizada, lo que nos toca ahora es tener un poco de paciencia y amasar y reposar.


Amasado, reposo y horneado

Pasaremos nuestra masa a la encimera, podemos ayudarnos con un poco de aceite en nuestras manos para que nos sea más fácil manejarla, incluso harina en la mesa y amasaremos unos 10/15 minutos hasta que sea elástica y totalmente homogénea.

Aquí dejaremos nuestra masa en un bol/ tupper tapada con un trapo unas 4/5 horas, para que la levadura actúe, cuanto mejor sean las condiciones más rápido y mejor crecerá, así que si podéis dejar la masa cerca de un radiador (¡no encima!) sería perfecto.

Transcurridas las 4/5 horas de reposo dividiremos nuestra masa en 2 o 3 partes (yo la dividí en 3 para hacer roscones más pequeños) y le daremos forma de roscón, es decir, con un agujero en medio, atención que crecerá más, por lo que el agujero tendrá que ser mucho más ancho, sino conseguiremos ¡un bollo y no un roscón! ; podéis incluso colocar un vaso impregnado en aceite para no quedaros sin agujero (aunque es un poco de trampilla pero no se lo diremos a nadie!)

Ahora nuestros tres roscones reposarán otra hora.

Pasado este tiempo precalentaremos el horno a 180ºC, y los decoraremos con nueces que le dan un toque riquísimo y rústico (lo típico sería ponerle fruta confitada, que también podéis).

Hornearemos cada uno de los roscones unos 20 minutos, es importante que los metáis de uno en uno, el olor que desprende es único.



Una vez tengamos nuestros roscones, podemos presentarlos así pero en mi caso quise rellenarlos con una suave crema de queso para que sea aún más rico.

Crema de queso para el relleno ( Ingredientes)

- 300 gramos de queso Philadelphia
- 150 gramos de azúcar glase
- 360 ml de nata líquida


Preparación

Ponemos en un bol la nata y batimos hasta montarla con unas varillas (un buen truco es tener la nata en el bol en la nevera un rato antes para que esté fría y así monte bien)

En otro bol mezclamos el queso y el azúcar y una vez tengamos una masa homogénea le incorporamos la nata con movimientos envolventes para que no nos baje la nata montada.

Ya podemos rellenar nuestro roscón y disfrutarlo con un buen vaso de leche :)

Os dejo con los enlaces de mis compañeros ¡no os los perdáis!: